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Alfombras cuadradas

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Nuestras alfombras cuadradas

La alfombra cuadrada responde a una forma geométrica perfecta para ciertas distribuciones. Se vende menos que la rectangular, pero ofrece un equilibrio visual único: ancla el centro del espacio sin marcar una dirección dominante, al contrario que la rectangular, que sigue un eje. Es la elección ideal para estancias cuadradas, para las composiciones de mobiliario centradas o para espacios donde quieres una firma geométrica distinta.

¿Cuándo elegir una alfombra cuadrada?

El cuadrado se impone en varias situaciones:

  • Bajo un sofá rinconero: el cuadrado acompaña un ángulo mejor que el rectángulo
  • En una estancia cuadrada: dormitorio o salón cúbicos, donde sigue la geometría del sitio
  • Bajo una mesa cuadrada: coherencia geométrica
  • Como isla central en un espacio diáfano: delimita sin dominar
  • Bajo cuatro sillones enfrentados (a modo de rincón de conversación)
  • En un rellano cuadrado o una entrada cuadrada

¿Qué tamaño elegir?

Las medidas estándar:

  • 150×150 cm: rincón de sillones, salón pequeño o rellano
  • 200×200 cm: sofá rinconero compacto o dormitorio mediano
  • 250×250 cm: sofá rinconero grande o salón cuadrado
  • 300×300 cm: espacio abierto o salón cúbico de gran tamaño

¿En qué estancia?

El cuadrado es muy versátil en el salón (sobre todo con sofá rinconero), en un dormitorio cúbico o en una entrada cuadrada. Encaja peor en el pasillo (una forma demasiado «rechoncha») o en una cocina alargada.

¿Por qué el cuadrado está menos extendido?

La mayoría de las estancias y de los muebles son rectangulares, lo que favorece de forma natural a las alfombras rectangulares. Pero cuando la distribución lo pide (estancia cuadrada, sofá rinconero, mesa cuadrada), la alfombra cuadrada resulta bastante más armoniosa que la rectangular. Es una forma que merece valorarse en serio según tu espacio.

Cómo acertar con tu alfombra cuadrada